Páginas

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Casa de Jengibre


Y llegó el encendido de la navidad al blog. Y este pistoletazo de salida de las recetas navideñas en el blog, es desde hace cuatro años, gracias al Parrandón Navideño que celebra Angélica, del blog Bizcochos y Sancochos, esta bloguera inquieta, que nos junta a varios blogueros de distintos países aportando nuestro pequeño granito de arena en esto de dar ideas para navidad. Y encantada estoy de ser una de las invitadas desde los comienzos de este Parandón que tanto me gusta. Gracias Angélica por contar conmigo de nuevo.




La propuesta que este año nos hace Angélica es "Cocina Navideña del Mundo". Nada más que nos lo propuso la anfitriona del Parrandón, tuve claro qué iba a hacer y es una Casita de Jengibre, tan típica en otros países y tan poco demandada aquí en España. El pan de Jengibre es originario de Alemania. Nuremberg fue reconocida como capital del pan de jengibre sobre el 1600, cuando los maestros panaderos comenzaron a crear elaboradas figuras con pan de jengibre. La costumbre empezó a diseminarse por toda Europa (que por desgracia no llegó a España).


El horneado de pan de jengibre se convirtió en toda una profesión, pero no fue hasta principio del siglo XIX cuando en Alemania se empezó a crear casas con pan de jengibre, supuestamente inspiradas en el famoso cuento de Hansel y Gretel (o por lo menos, todo esto es lo que cuenta la Wikipedia). Hacía tiempo que tenía muchas ganas de elaborar una casita de galletas de pan de jengibre, y por fin, aquí está mi primera casita, hecha con paciencia y mucho amor.


Y si pincháis la fotografía os llevará directamente a las recetas que mis compañeros de Parrandón han elaborado expresamente para este evento. Desde el 1 al 8 de diciembre del 2019, se van a ir subiendo diferentes recetas que no os debéis perder.
Ahora sí, ya han llegado todas las ideas navideñas culinarias a nuestros blog. ¡¡Feliz Parrandón!!

También podéis consultar las recetas de años anteriores:
PRIMER PARRANDÓN 2016
SEGUNDO PARRANDÓN 2017
TERCER PARRANDÓN 2018

INGREDIENTES: 1 casita  DIFICULTAD: Media  PREPARACIÓN: 5 horas  REPOSO: 4 horas   COCCIÓN: 8 min

-125 gr de mantequilla reblandecida
-75 gr de panela o azúcar moreno
-50 gr de miel
-1 huevo
-300 gr de harina
-1/2 sobre de levadura química
-1 cucharadita para pan de especias (canela molida, nuez moscada molida, clavo molido, y jengibre molido)
Para la glasa:
-200 gr de azúcar glas
-unas gotas de zumo de limón
-1 clara de huevo
Para decorar:
-bolitas blancas de azúcar
-azúcar glas
-purpurina comestible

1. En un bol amplio pon la mantequilla reblandecida junto con la panela y la miel. Bate bien (puedes hacerlo con un robot de cocina)


2. Añade el huevo y mezcla.


3. Mezcla la harina junto con la levadura y la mezcla de especias y tamiza encima. Una vez tamizado, vierte también los restos de especias que queden en el tamizador.


4. Forma con las manos una masa homogénea y maleable. Forra con papel film y deja reposar en la nevera 1 hora.


5. Mientras se enfría la masa, dibuja en papel de horno las piezas para la casita. Estas son las medidas que yo he utilizado para la mía. Recorta las piezas.



6. Una vez fría la masa, enharina ligeramente una superficie de trabajo y extiende la masa. Recorta las piezas de masa con ayuda de la plantilla. Para cortar bien los bordes puedes utilizar una rueda lisa para cortar pizzas, te será cómodo cortar las piezas con ella.


7. Haz también unos rectángulos no muy grandes para la ventana y la puerta.


8. Precalienta el horno a 180º C. Forra una bandeja con papel de horno y pon las piezas de la casita en ella. Te recomiendo que con la masa que sobra hagas alguna pieza extra por si se rompe alguna a la hora del montaje. Hornea con calor arriba y abajo durante 8 minutos o hasta que estén ligeramente doradas.


9. Deja enfriar del todo las piezas de la casa de jengibre en una rejilla.


10. Mientras se enfrían las piezas hacemos una glasa bastante espesa. Para ello, en un bol tamizamos el azúcar glas, añadimos unas gotas de zumo de limón y añadimos muy poquita cantidad de clara, tiene que quedar una glasa espesa, que no gotee. Si la glasa se va secando conforme la vayamos utilizando, podemos añadir un poquito más de clara, pero dejando ésta siempre espesa.


11. Cogemos uno de los frontales de la casa junto con los laterales, los untamos bien de glasa y los pegamos, sujetando con las manos y haciendo una pequeña presión. Sé generoso con la glasa en el interior de la casa, pues no se verá una vez terminada.  Cuando veamos que se sujetan por sí solas, las metemos en la nevera para que compacten bien. Todo este proceso es muy importante que seque bien para que no se rompa la casa de jengibre.


12. Pon la otra cara frontal de la casita pegada con la glasa, Repite el mismo proceso de dejar secar bien y meter en la nevera.


13. Ahora vamos con un ala del tejado. Pega con una buena capa de glasa y sujeta con las manos para que peque bien. Después mete en la nevera.


14. Pon algún tope abajo para que no se despegue por el peso cuando la metas en la nevera. En este caso me he ayudado de un tapón de corcho.


15. Pega el otro ala del tejado de la casa. Tumba la casa por el lado que ya está seco y déjala que termine de secarse en la nevera.


16. Por último, pega la puerta y la ventana con la glasa y deja secar boca arriba.


17. Asegúrate que esté bien seca la casita para empezar a decorar. En este momento puede que la glasa se haya secado un poco, así que puedes revitalizarla con un poquito de clara. Recuerda que la glasa tiene que estar muy espesa y sin gotear. Mete la glasa en una manga pastelera con una boquilla redonda muy fina y dibuja el tejado, haz una prueba antes en un papel. Dibuja tres ondas, en la siguiente tanda dibuja dos.


18. Vuelve con una tanda de tres y dos hasta completar siete tandas, como te muestra la foto.


19. Dibuja también el contorno de la ventana y la puerta. Dale unos pequeños toques de glasa por las juntas del techo y por donde veas que es necesario para rematar bien. Pon una gotita de glasa en la puerta y pon una perla de azúcar blanca para simular el pomo.


20. Pega algunas perlas de azúcar blanca por el tejado.También por los bordes de las paredes y encima de la ventana. Espolvorea con azúcar glas tamizada y con un poco de purpurina comestible. Ya tenemos lista nuestra casa de jengibre.


NOTA: la paciencia y el tiempo de espera en el secado de las paredes es imprescindible para que la casa de jengibre quede bien.




41 comentarios:

  1. Y la maestra cocinera escultora, nos sorprende hoy con toda su paciencia y arte aportando una preciosa casita de jengibre, aunque me muriese de ganas de probarla, no lo haría, es una preciosidad que hay que respetar y será un maravilloso adorno para el centro de la mesa en ese gran día.
    Felicitaciones y cariños.
    Kasioles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Muchísimas gracias Kasioles!! Es cierto que hay que tener paciencia para elaborarla, pero más por esperar a que se vayan secando las partes recién pegadas que por otra cosa. Hice tres casitas precisamente para poder probar a qué sabían, ja, ja, aunque ya había hecho galletas de jengibre y ya imaginaba cual era su sabor. Y sí, la tengo decorando un centro de mesa, queda muy bonita, y otra se la regalé a mi hermana. Besitos.

      Eliminar
  2. Isabel que bonita que te ha quedado!!
    Has tenido su trabajillo ya que empiezas de cero pero veo que lo has superado con creces.
    Por aquí en Alemania venden ya estas casas en cajas y viene el set completo. Osea, dificultad cero jeje
    Ahora tendrás que comértela aunque te de pena :)

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja, ja, tú lo sabes bien eso de las casitas de jengibre en Alemania. Ya ves, allí la cuna de las casitas de jengibre y ya nadie las hace, ¡vienen en pack, ja, ja!! Así cunde el doble, no como yo, que entre secados y todo estuve dos mañanas liada con la casita, pero ha merecido la pena. Y no me la voy a comer, me da pena de verdad, y como ya he probado las galletas, esta me la guardo de recuerdo, ya que ha sido mi primera casita. Besitos.

      Eliminar
  3. Isabel qué bonita aportación al parrandón. No hay duda que la paciencia y las buenas artes son necesarias para construir esta maravilla que de seguro debe dar mucha pena comerla.

    Hace pocas semanas un amigo, que conservo desde la universidad, ha estado en Nuremberg ¡debí aprovechar para pedirle una casita de estas! aunque seguro que la tuya está hecha con más amor y mejores productos.

    Una receta de lo más apropiada para este evento que nos reúne a tantas compañeras y además en muchos blogs marca el pistoletazo de salida a las recetas navideñas

    ¡BEsos mil!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Hola Cuca!! Ya ves, acaba de decir en su comentario Pepi que allí ya las venden con el pack para hacerlas en casa pues ya vienen medio hechas, así que te podía haber traído el pack directamente y haberlo terminado tú en casa. En una de las tiendas de comestibles a las que suelo ir este año venden un pack también para hacer una casita, pero vale un euro así que imagina como tiene que ser el pack. El caso es que la caja no es muy pequeña, planita pero de buen tamaño, pero por un euro...
      Bueno, mañana tú también das el pistoletazo de salida, a ver qué nos has preparado, seguro que riquísimo. Besitos.

      Eliminar
  4. ¡Qué bonito, Isabel! Desde luego se necesita mucha paciencia y manos habilidosas para hacer estas casitas, son como trabajos manuales escolares, pero con el plus de la repostería, y por supuesto el tiempo, todo estos trabajos me encantan, pero el tiempo es lo que me falta, por eso me consuelo disfrutándolo en tu cocina.
    A mí me daría pena también comerlo, y como es una galleta seca quizás te dure meses, incluso años guardada fuera del calor y la humedad, para decorar tu casa desde luego este año, pondrá el punto objetivo, verás como a todos se les cae la baba, Jajajaja...
    Cuando estuve en el sur de Alemania compré una casita de Jengibre pero de terracota, era un pueblo pequeño muy bucólico donde las ponen en el jardín por estas fechas decorando la entrada de la casa, se le pone una velita dentro y se ve Preciosa, a ver si alguna vez me acuerdo de enseñarla en fotos.
    Pero claro no es comestible, Jajajaja...
    Le tuya es perfecta. Besitos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Hola Concha!!Tiempo si que se necesita, pero no porque sea complicado, es para que se seque bien las paredes y mientras, puedes seguir haciendo otras cosas. Yo utilicé un sábado por la mañana y un domingo, aunque hice tres casitas, tal vez con una, en una mañana la hubiera terminado. Yo tampoco tengo mucho tiempo, te lo aseguro, trabajando fuera de casa y tan lejos como yo, es difícil. Y bueno, que mi trabajo no es de tal a tal hora y te olvides, todo lo contrario, trabajo más en casa preparando clases que luego las horas que doy.
      Bueno, a mí también me ha dado pena comerla y ahí está, de centro de mesa, aunque sí que probamos mi hermana y yo una de las tres casitas y la otra se la llevó mi hermana para decorar la casa.
      Y sí, a ver si en una de las recetas próximas que pongas nos pones aunque sea de fondo la casita con la vela dentro, qué bonita, me encanta, aunque no se coma, ja, ja. Besitos y gracias.

      Eliminar
  5. ¡Hola Isabel! Qué manitas tienes maja porque si yo intento hacer una casita, no sé lo que me va resultar y mira que estaría interesante hacer una casita con la niña pero no creo que saliera nada bien. Besitos y gracias por compartir estas ideas tan chulas y tan adecuadas para las fechas en las que estamos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Hola Patri!! Pues a mí lo que más difícil me resultó es hacer los planos de la casita, pero una vez hechos y todas las cantidades y las medidas calculadas, no fue tan difícil. Bueno, paciencia sí, claro, pero simplemente paciencia para esperar que se peguen y se sequen bien las paredes, por lo demás, ha sido muy divertido. Besitos.

      Eliminar
  6. Te ha quedado preciosa! Y el placer de comérsela! Eres toda una artista.
    Un abrazo
    Clara

    ResponderEliminar
  7. Hola Isabel. Yo sabía, aunque no haya tenido la suerte de probar nada, que eres una sensacional cocinera y por supuesto intuía que además de eso eres una extraordinaria artista elaborando platos. Y a las pruebas me remito aquí nos has dejado una obra de arte que a cualquiera que la vea se le quedan los ojos como platos tal y como a mí se me han quedado.
    Y es que viendo esta casita uno sentiría tristeza romperla. La guardaría como oro en paño lo que ocurre que también uno sentiría pena al no poder probar y saborear un trozo de esta maravilla.
    Un poco laboriosa si que es ya que entre unas cosas y otras las 9 horas no las quita nadie jj pero el resultado final merece ese esfuerzo.
    Angélica debe estar muy contenta con tu aportación. Desde luego es una maravilla y sin duda una delicia poder saborearla.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Hola Isabel! Que ganas tenía de ver las galletas que habías hecho... SON PRECIOSAS!!! claro! Ahora sí que caigo de lo que me dijistes... la tuya era más grande y que ya lo entendería jajaa... pues te juro que no he caído en las casitas... y mira que este año... le tenía ganas... ya que la mía duró 3 o 4 años y ya la tuve que tirar.. aunque me dio mucha pena... veo ese hueco en casa... que me falta algo ☺️ ya este año va ser que no... a ver el que viene... guardame una de ellas... que no te creas que estoy cansada de galletas jajaaa... yo me como una casita entera... tan gustosamente 🤣 Un beso.

    ResponderEliminar
  9. Toda una obra de arte! Espectacular resultado, debe dar pena comérsela, tan bonita...y aunque es una receta laboriosa, no parece excesivamente difícil. Seguro que has disfrutado muchísimo preparándolas. ¡Felicidades!

    ResponderEliminar
  10. Hola Isabel!! Que receta tal original, da pena comerse esas casitas de jengibre tan monas y tan preciosas. Seguiré tus recetas navideñas que seguro que me dan muchas ideas para hacer estas fiestas ;)
    Besos, Ángela

    ResponderEliminar
  11. Que cosa tan bonita!! yo aqui no me atrevo, soy una manazas, y seguro que me saldrían chabolas de un barrio marginal, en lugar de casitas jajajaja.
    Artista!! Besos!

    ResponderEliminar
  12. Preciosa te ha quedado da pena comerla, un beset

    ResponderEliminar
  13. Es la casita de jengibre más bonita que he visto nunca. Felicidades por esta preciosa propuesta para el parrandon.

    ResponderEliminar
  14. ¡Me encanta! Precisamente este año me estaba planteando de hacer una casita de jengibre porque he visto en un supermercado que venden como un pack para elaborarla y me había apetecido mucho. La casita te ha quedado preciosa y viendo el procedimiento, se me han resuelto algunas dudas. ¡Me la guardo para tenerla de referencia! Me ha gustado mucho también el dato curioso sobre el origen del pan de jengibre (me pueden las curiosidades :P). Y genial la iniciativa de recetas navideñas. Echaré un vistazo.
    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  15. Isabel te han quedado unas casitas preciosas, haber si me animo yo y para el año que viene con antelación me pongo y las hago.
    Son preciosas!!
    Un beso

    ResponderEliminar
  16. Isabel, pero qué arte que tienes, me has dejado pasmado, una vez más, me parecen unas casas chulísimas y una receta navideña de premio. Yo me pongo a hacer esto y, con lo patoso que soy, como no vengan los de urbanismo del ayuntamiento a ayudarme me siento incapaz de levantar la casa.

    Queda claro, a razón de las fotos, que has triunfado con tu prouesta

    Abrazos!!!

    ResponderEliminar
  17. Bueno, bueno!!! Que maravilla de casitas Isabel, son preciosas. Ayer pase y como siempre ando entrando y saliendo como Pedro por su casa. Ya sabes que estas monerías me parecen estupendas, son toda una terapia sin duda. Con las pequeñinas la demora fue más en el corte de moldes que en el secado, pero eso sí, llevan paciencia por donde se les mire.
    De esas ideas que se debe disfrutar con peques en casa, un aporte delicioso y vistoso para el Parrandón, mil besos

    ResponderEliminar
  18. No sabes como me gustan las casitas de jengibre , has trabajado pero te ha quedado preciosa, cuando mis hijos eran pequeños las hice un par de veces y ahora espero a que mis nietos sean algo mayores para volverla a hacer. Repito ha quedado preciosa. Un beso

    ResponderEliminar
  19. Hola Isabel !
    Una pena que no hayamos adaptado esta costumbre como hemos adoptado otras más feas . Con lo bonitas que son estas casitas de jengibre y además en tu caso, artesanal cien por cien.
    La primera vez y te ha salido esta maravilla ? Pues menudo arte que tienes chiquilla .
    Lo mio precisamente no es la paciencia, pero lo intentaré porque me ha encantado , además que lo has explicado a la perfección.
    Un muy feliz puente . Bss.

    ResponderEliminar
  20. Hola Isabel! Te ha quedado preciosa, encantada me quedaría a vivir en tu casita, pensando que estoy en los Alpes, escondida y feliz en el medio de la naturaleza ;) Hace dos años compré un kit de Wilton, una amiguita de mi hija vino a la casa y las hicieron y ellas felices (yo también) el asunto fue que después yo no sabía qué hacer con las 2 casitas (era un kit de 4 casitas) aquí con el calor y humedad no aguantan mucho afuera, total que me parecieron lindas pero no prácticas, jaja ya sabes como soy. El año pasado probé una receta pero hice sólo las fachadas jaja y mis hija las decoró, la pasamos super.
    Mil gracias por participar en el Parrandón con tanto cariño y la emoción que le pones a la receta con la que participas y todas las que haces durante el año, seguimos parrandeando, todavía hay recetas por llegar y ya sabes que estás invitada al del próximo año!
    Besos!!

    ResponderEliminar
  21. Isabel que bonita así toda nevada :-))

    ResponderEliminar
  22. Bueno , bueno , bueno, qué maravilla!! pero si eres arquitecta ademñas de artista repostera. me ha encnatado, desde luego será la mejor hecha y la más rica sin duda alguna. Querida Isabel encnatada de estar en este Parrandón y qe celebremos un año mñas la Navdad. Mil besss

    ResponderEliminar
  23. ¿Qué? Mi querida Isabel, te habrás quedado tan a gusto dándome tanta envidia... ja, ja, ja, yo quiero una ya hecha como la tuya para ponerla de decoración en mi casa. Preciosa te ha quedado, vaya trabajazo, pero son tan monas qué seguro las lucirás por todo lo alto,
    Una propuesta estupenda para este Parrandón navideño.
    Mil besos y feliz puente, bonita mía.

    ResponderEliminar
  24. Me encantan las casas de jengibre, se ve deliciosa y ademas muy bonita!
    Besos

    ResponderEliminar
  25. Hola guapísima, me has dejado con la boca abierta ....pero que BONITAS te han quedado . Además , viendo tu paso a paso hasta parece fácil. Que maña y que manitas tienes . Te felicito. Besos.

    ResponderEliminar
  26. Hola Isabel!!
    que preciosidad de casita, te ha quedado preciosa, ando con el tiempo muy apretado que si no lo intentaba, son preciosas, hasta pena me daría comerlas, aunque son para eso jeje, eres una artista, en dulces nadie te gana y a la vista esta. Tienen que estar deliciosas además de bonitas, ya me gustaría ser la afortunada en degustarlas...Besss

    ResponderEliminar
  27. Por favor q maravilla. Debe Estar riquísima
    Besos

    ResponderEliminar
  28. Que mona te ha quedado la casa Isabel. Yo el año pasado preparé varias en la escuela, pero nunca la he hecho en casa. Un año, cuando todavía no estaba tan metida en la repostería, la compré en Ikea, pero nunca la llegamos a montar y nos la comimos directamente y es que para mi las galletas con jengibre son una perdición jajajaja

    ResponderEliminar
  29. Te quedó hermosa la casita! he intentado varias veces y nunca me sale tan linda como la tuya. Riquísimas!

    ResponderEliminar
  30. Hola Isabel! Hemos viajado al mismo país y me he quedado maravillada con estas casitas, que manos tienes! Son de verdad preciosas y el sabor lo conozco porque aquí en Holanda también se usa mucho el jengibre en las galletas. Muy buena aportación al parrandón! Felices fiestas!

    ResponderEliminar
  31. No me extraña, tu hermana estará encantada con el regalo que le has hecho, seguro que ha mandado la foto de la casita a todos sus amigos, el trabajito no es para menos. Os felicito a las dos por tener esta obra de arte.
    Mi intención era la de agradecer tu comentario de apoyo, a través de este mundillo bloguero se crean lazos de amistad que calan y eso es lo que me ha pasado a mí con esta amiga que vivía en inglaterra y que jamás he llegado a conocer.
    Pero nuestros sentimientos eran afines y fueron anidando en mi corazón.
    FELICES FIESTAS te deseo tanto a ti como a tu familia, espero animarme un poco, pero son días de muchas sillas vacías y los recuerdos toman vida.
    Cariños.
    kasioles

    ResponderEliminar
  32. Hola Isabel. Te has dado un trabajazo increíble y el resultado es espectacular. Ya le vi algo similar a Nati y es una preciosidad. Una aportación de lujo para el Parrandón.
    Besos y feliz semana.

    ResponderEliminar
  33. Espectacular esa casita de jengibre. ¡Qué buen parrandón estoy pasando viendo dulces tan deliciosos como este! Te ha quedado genial. Besitos.

    ResponderEliminar
  34. Madre mía me he quedado alucinada, vaya trabajito, que paciencia tienes, alguna vez me encantaría hacer una casita pero por ahora me doy el gustazo de ver esta maravilla que nos traes para el parradón, ole oleeee
    besitoss

    ResponderEliminar
  35. Hola Isabel, me quedo alucinada con tu casita de jengibre. Es un trabajo precioso, tiene que dar penita comérsela después de hacerla, pero es una gran satisfacción saber que gusta a todos. Yo lo encuentro una maravilla, quizás algún día me atrevo pero de momento me conformo con ver la tuya. Un beso :)

    ResponderEliminar
  36. Hayran oldum 😊 harika bir tarif...

    ResponderEliminar

¡¡Gracias por la visita!! Me encantaría que me dejaras un mensaje y me comentes si te ha gustado la receta. Si tienes alguna duda, también me puedes escribir al siguiente correo rescalvo7@gmail.com
Por cierto, no participo en cadenas de premios, ¡¡gracias!!