No os podéis imaginar las sensaciones que siento con esta mermelada.
Son sensaciones y recuerdos de épocas pasadas, de tiempos felices, de otoño, de hogar, de familia...
No sé, no podría explicar todo lo que me viene a la memoria.
Todo el invierno he estado deseando que llegara el verano para poder dedicarle más tiempo al blog, y ahora que ya estoy de vacaciones, me doy cuenta que me he dejado demasiadas cosas pendientes para el verano...
¡Calor, calor! Como aprieta ya el calorcito, y supongo que ya no os apetece encender el horno (aunque a mí no me da ninguna pereza, me encanta hornear).
Nunca había probado las frambuesas.
Siempre me fascinaba ver las recetas de postres y tartas con frambuesas. ¡¡¡ Qué bonitas !!! Así que yo también quería mi tarta de frambuesa. Así que un día que fui al Lidlt, vi una bolsa de frambuesas congelada y me dije, ahora, o nunca.