Cuando me dio por hacer dulces cuando vivía aún con mis padres, me daba por hacer muffins todos los viernes por la tarde, me encantaban y me siguen gustando pero, desde que tengo el blog, hacía mucho que no hacía muffins. Esta vez me he animado a ello y he querido preparar unos muffins con crumble, para ver qué tal quedaba la textura crujiente con la ternura de los muffins y el resultado me ha gustado.
Son unos muffins que llenan bastante, tal vez por el polvo de nueces que lleva, por los chips de chocolate, la mantequilla, no sé. Son más para comerlos solos que para mojarlos en algún líquido. Los chips, por cierto, se me quedaron todos abajo, mira que me da rabia eso, que no queden repartidos y uniformes, creo que pesaban demasiado para la masa tan cremosa que tiene.




